LA CICATRIZ DEL FUEGO EN LA MONTAÑA PALENTINA : LAS PÉRDIDAS ECONOMICAS Y LA LENTA RECUPERACIÓN DEL PATRIMONIO NATURAL.
La Confederación Palentina de Organizaciones Empresariales (CEOE Palencia) manifiesta su profundo pesar por la devastación causada por los recientes incendios forestales en la provincia, que han afectado gravemente a la Montaña Palentina y, en particular, han supuesto la pérdida del pueblo de San Pedro de Cansoles.
Conscientes del perfil demográfico envejecido de nuestra provincia y de la fragilidad económica de las zonas rurales, desde CEOE Palencia exigimos a la Junta de Castilla y León ayudas directas e inmediatas para las personas y familias que han perdido sus hogares . Asimismo, solicitamos compensaciones por las pérdidas económicas sufridas por las empresas de la Montaña Palentina, causadas por la interrupción de la actividad y la cancelación masiva de reservas turísticas.
La provincia de Palencia, y en particular la Montaña Palentina, ha sido gravemente afectada , causando un impacto devastador en el entorno natural y en la economía local, especialmente en el sector turístico.
Del total de hectáreas quemadas en Castilla y León una parte significativa se encuentra en Palencia. Entre los focos más importantes destacan el incendio de Guardo, con 7.279 hectáreas, y el de La Pernía, con 1.484 hectáreas, que han arrasado el «gran pulmón verde de la provincia». Estos incendios han provocado daños materiales, han puesto en riesgo a poblaciones y han deteriorado el hábitat del oso pardo y otras especies de la Cordillera Cantábrica.
Repercusión en el turismo de la Montaña Palentina
El sector del turismo rural en la Montaña Palentina ha sufrido un duro golpe. La pérdida de paisajes naturales, que son su principal atractivo, junto con el miedo y la incertidumbre, han provocado una oleada de cancelaciones masivas . Muchos negocios, como casas rurales, empresas de turismo activo y restaurantes, han visto sus reservas anuladas para lo que queda de verano y para los próximos meses.
El impacto económico es devastador y no solo afecta a los alojamientos. La destrucción de los ecosistemas, la interrupción de actividades de senderismo y ecoturismo, y la mala imagen generada por el humo y las cenizas han ahuyentado a los visitantes. El sector teme que la recuperación del paisaje y, por fin, del flujo turístico, pueda tardar años, con la consiguiente pérdida de ingresos y empleos en una zona que depende en gran medida de este sector.
La devastación causada por los incendios forestales en la Montaña Palentina no es solo una tragedia económica; es una herida profunda en un ecosistema frágil y único. La recuperación del patrimonio natural de esta zona, un «pulmón verde» fundamental para la biodiversidad de la Cordillera Cantábrica, es un proceso lento, incierto y que puede tardar décadas.
El impacto inmediato: Más allá de los árboles
Cuando el fuego arrasa un bosque, el daño va mucho más allá de la pérdida de árboles. La alta temperatura quema la capa superficial del suelo, matando los microorganismos esenciales que lo hacen fértil. Esto provoca una pérdida de la capacidad de retención de agua, aumentando el riesgo de erosión y deslizamientos de tierra, especialmente en zonas de montaña con fuertes pendientes.
Además, el humo y las cenizas liberan a la atmósfera grandes cantidades de CO2 y otras partículas contaminantes, afectando la calidad del aire y contribuyendo al cambio climático.
El papel de la intervención humana
Aunque la naturaleza tiene su propia capacidad de regeneración, el Presidente de la Confederación Palentina José Ignacio Carrasco comenta que la intervención humana es crucial para acelerar la recuperación y mitigar los efectos del incendio. Las tareas de reforestación, control de la erosión y restauración de la fauna son fundamentales, pero deben planificarse cuidadosamente para que no causen un impacto negativo adicional.
CEOE Palencia insta a las Administraciones a conceder ayudas directas, y a actuar con urgencia y determinación. Solo con una gestión proactiva y una inversión real en prevención podremos proteger nuestro patrimonio natural, nuestra economía rural y, lo más importante, la vida y el futuro de nuestros ciudadanos.